Archivo del blog

viernes, 20 de mayo de 2016

Inexistente



No creo que haya alguien capaz de soportarme, tan allá como para tener una relación conmigo, una relación amorosa. Siempre he creído que tengo muchisímos puntos malos, pero creo que subir mi auto estima solamente los ha potencializado. Porque he adquirido seguridad en mi personalidad, teniendo más cosas malas que buenas. Soy autoritaria, grosera, impaciente,e ignoro. De verdad soy así de mala como para desear que una persona a la que ame me soporte? No debería desear que las personas que vaya a amar me amen, porque si las amo, no quisiera cargarlas con todo lo que soy, no quisiera cargarles todo lo malo de mi, que es más que lo bueno, que es más que la recompensa que pueden obtener por amarme. Y esto, es aun peor porque sé, que no lo estoy diciendo desde una baja autoestima, lo estoy diciendo desde una autoestima estable y sincera, que admite que las cosas que estaba empezando a fortalecer, y que estaba pensando que servirían para ella, no son más que puntos malos que crecen cuanto más me amo. Y lo malo es lo que más crece, y mi autoestima, que soy yo, y que soy lo malo, es lo que crece. ¿Por qué desearía a alguien tan horrible tarea? No voy a conocer a nadie que desee ser mandado por mi, que acepte mi grosería, que acepte mi impaciencia, ni que soporte que solo pueda escuchar a una persona cuando estoy con varias. No existe alguien así, por Dios, que ilusa. ¿Para que corro hacía al amor, si no va a haber nadie que me soporte, sino voy a querer que me ame la persona que amo?

En vez de planear futuros con bebés, familias hermosas, en vez de desear una persona que me entienda, que quiera comprender mis demonios. Debería dejar de imaginar personas que no existen y futuros que es casi seguro que no existan para mi. Debería empezar a planear futuros, donde pueda usar mis malos puntos para crecer, y poder pasar la vida con la única persona que va a soportarme de verdad jamás… yo  misma. Voy a empezar a pensar como utilizar mi faceta mandona, para mandar; no voy a bajar a mi grosería que viene de mi sinceridad, porque después de todo ¿Qué importa que me odien? Nadie va a corresponderme si yo lo amo, y tampoco voy a querer que lo hagan. No voy a bajar mi auto estima para que otras personas me amen, pero voy a ser lo suficientemente fuerte, como para soportar la soledad con entereza y con la más pequeña cantidad de dolor posible.

lunes, 29 de febrero de 2016

Objetivo

Es la primera vez, que esa cosa llamada "destino" me ha golpeado de una manera tan fuerte.

Solo algunos meses atras había estado preguntándome el porqué de mi rencor, de mi dolor. Y aunque la conclusión a la que llegué no me parece del todo errónea, ahora creo que el motivo es esta oportunidad que se me esta dando de hacer justicia. De hacer lo que algunos no hicieron y de terminar lo que algunos no terminaron. 

Cada golpe, grito, trauma, lágrima, mirada; cada gesto de indiferencia, odio o temor... cada cosa fue una oportunidad de arrepentirse, y aunque le fueron dadas más que a la mayoría de las personas, no tomó ninguna. Y con cada oportunidad perdida, mi reserva de rencor, dolor y odio fue creciendo.

Y en este momento finalmente se transforma en algo útil. Es combustible , es el impulso interminable, autosuficiente y voraz de terminar esto; de desaparecer esta, al parecer, interminable cadena que ha domidado nuestras vidas por tantos años.

El objetivo es cerrar el ciclo.

Al fin.   

miércoles, 27 de enero de 2016

Recuerdo al mundo



Es descorazonador cuando lo que no puede convertirse en recuerdo es algo malo. Que accidentalmente rompas un vaso e inmediatamente pienses en los gritos y regaños que recibiste cuando no eras más que una pequeña niña y tus pequeñas manitos eran torpes e inexpertas. Que oigas a tu madre llamarle “amor” en medio de una llamada, y vuelvas al instante en que decía esa misma palabra en un tono desesperado mientras él golpeaba a tu hermana contra la pared, una y otra vez. Pensar que estás escribiendo esto justo por esa misma razón. Es en este instante cuando me pregunto si esta maldición me fue dada por algún motivo, tal vez, la imposibilidad de olvidar, de perdonar, el rencor que me consume con cada consecuencia del pasado que sale a la luz, existen para que en este mundo pueda haber alguien que no olvide sus pecados, alguien que lo odie tanto como para recordarle al mundo el monstruo que es y siempre será.