Cuando se trata de amor, renunciar es una de las cosas más dificiles de hacer. Porque aunque digas con toda la firmeza que crees "voy a rendirme", todavia en tu interior quieres significar algo dentro de ese alguien, así sea siendo recordada como una persona que fue rechazada. Pero siempre esta la esperanza de que las cosas no salgan como tu las has previsto, porque en tu cabeza, puedes imaginarte confesandolo todo, siendo torpe, o poetica, por medio de una carta o un beso. Y puedes hacerte la imagen, esa persona silenciandote y diciendote que eres correspondida, esa persona riendo y abrazandote, esa persona besandote de vuelta...
Pero sabes que es solo tu imaginación, y lo unico que haces es dudar, porque no puedes decidirte en decirle o quedarte en silencio. Porque si le dices, sentiras el alivio de la importancia de que tus sentimientos sean escuchados por esa persona especial; pero sabes que la posibilidad mayor es que esa persona se vuelva incomoda a tu alrededor, que empiece a evitarte, que deje que ser la persona con la actitud confiada de la que te enamoraste. O simplemente que deje de ser parte de tu vida, y aunque tal vez, terminará sin serlo, que sea por causa de tus sentimientos va a ser insoportable.
Y si te quedas en silencio, vas a ser tan solo quien eres ahora, no "la persona enamorada de" sino quien creen que eres, sin ningun sentimiento especial, y sin ninguna preocupación especial por la otra persona.