Cuando la indiferencia te llega, no sabes que hacer.
Primero piensas que es una manera más de protejerte de la indiferencia de la persona que "amas". Luego te sientes culpable, porque piensas estar hiriéndola de nuevo, y se te pasan tantas otras cosas por la mente, que al final terminas dejándolo de lado. Y es aquí, cuando te das cuenta de verdad que es un Razbliuto en todo su esplendor.
Porque aun dueles, en una parte del corazón a la que solo consiguen llegar ese tipo de personas especiales, y dueles por lo que no pudiste ser conmigo, y dueles por lo que eres sin mi, y por lo que no pude ser contigo, dueles porque nunca pudiste verte de la manera en la que mis ojos enamorados te veían, nunca sentiste el dolor que yo sentí cuando te herias, nunca sentiste el desgarrar salvaje de ser ignorada, nunca supiste que es quedarse hasta la madrugada pensando en que decirte, nunca sufriste los altibajos de optimismo y pesimismo, nunca extrañaste el contacto físico, y tampoco supiste que era ser incapaz de mantener la mirada fuera de tus labios, no supiste que era estar embriagada de un aroma del que no tenias cuenta desde hace mucho, pero que estaba grabado a fuego en tu memoria, nunca supiste que era anhelar dormir de nuevo juntas, nunca odiaste con tanto amor, y nunca sentiste tanto alivio como cuando retomaste el contacto.
Dueles porque nunca supe que era ser amada por ti, pero tu jamás supiste que era siquiera estar enamorada. Por eso dueles, pero eres el dolor que se siente por la persona de la cual ya no estas enamorada.